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El Feng Shui en la decoración determina que la ubicación de los espacios debe estar de acuerdo a la naturaleza para generar que las cosas fluyan a favor del ser humano. Para poder coordinar nuestra alma y nuestro entorno, debemos de aplicar a nuestra decoración las directrices del Feng Shui, a través del acoplamiento de las cosas, los colores, las formas, diferentes texturas, de la aromaterapia, y la meditación. Vamos a mostrarte todo esto estancia por estancia, para que puedas adaptar tu hogar lo mejor posible.
Comenzaremos por la cocina, uno de los lugares más importantes de la casa según el Feng Shui. Lo primero es separar los dos elementos que allí encontramos (el agua y el fuego) ya que son fuerzas contrarias. Debemos, evitar por tanto juntar el fregadero con la cocina. La cocina debe tener forma cuadrada o rectangular y su puerta no debe estar frente a la puerta de entrada de la vivienda. El horno y los fuegos no deberán tampoco estar delante de la ventana, sino contra una pared. Y si pueden estar orientados al este o al Sur, mejor.
El salón es un espacio amistoso para el Feng Shui, por lo que debe ser accesible fácilmente (aunque sin estar abierto al resto de estancias). Preveremos bastantes asientos para que cualquier persona pueda instalarse cómodamente. La claridad, la armonía, y la luz son importantes, por lo que cuida la iluminación del salón.
Pasemos ahora al cuarto de baño. Según el Feng Shui este lugar puede perturbar la buena energía de la casa por lo que es recomendable que esté lo más lejos posible de la puerta de entrada de la casa. No es aconsejable tampoco que el aseo esté enfrente de otra habitación ya que esto le llevará desgracia al ocupante de la misma. Colocar un espejo delante de la puerta del aseo es una buena opción. De esta forma la energía negativa que desprende esa zona vuelve a ella. Acostúmbrate a cerrar siempre la tapa del aseo después de cada uso para evitar pérdidas financieras. Cuidado con decorar en exceso el cuarto de baño: cuanto más recargado esté, mayor será la energía negativa que desprenderá esa pieza al resto de la casa.
Hablemos por último de las habitaciones. El Feng Shui enseña que la habitación debe servir sólo para encontrar allí el sueño reparador y para reunirse con la pareja. Por ello, no deben colocarse allí ni televisión, ni teléfono, ni llevar asuntos de trabajo,... La estancia debe estar los más simplificada posible, buscando únicamente el descanso y la intimidad. Si necesita necesariamente aparatos eléctricos, aléjelos lo máximo de la cabecera de la cama.
La cama debe estar colocada lo más lejos posible de la puerta. Escógela de una materia natural y un tamaño apropiado para los ocupantes de la misma. No la compres ni más grande ni más pequeña. Tampoco guardes nada debajo de ella. El orden de la habitación es indispensable. Casi obligatorio. La habitación ideal para una decoración totalmente Feng-Shui es una pieza despojada de todo desorden aparente. |