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La elección del color de un salón no es sencilla y depende en gran manera de diversos aspectos. Debemos mirar la pieza en su integridad, su volumen, su forma, su distribución,…
La elección del color dominante debe hacerse, en primer lugar, respecto al espacio disponible. Si la pieza es grande, los cambios de colores para crear ritmo son aceptados. A la inversa, es preferible optar por un solo color en un espacio reducido.
Estudiar el color y los materiales de los elementos, de los muebles y de los accesorios que se encuentren en el salón también es muy importante. También hay que fijarse en el carácter y el modo de vida de la familia: sus gustos, sus deseos, sus formas de vida,... El color llega al mismo tiempo al salón. Éste anima, despierta ciertos muebles, devuelve vigor a la estancia,…
Hay que tener cuidado con el significado de los colores, ya que tiene una dimensión psicológica importante. El color de una estancia puede tener un impacto importante en las personas.
Los colores cálidos representan el entusiasmo. El rojo, por ejemplo, significa fuerza y pasión, y sería imposible utilizarlo en una zona para el despacho, contrariamente al amarillo. El naranja da bienestar y aumenta la creatividad y la comunicación. Por otro lado, los colores fríos tienen un efecto refrescante, zen y tranquilizador. El azul y el turquesa evocan el descanso, y dan sensación de espacio. El morado invita a la meditación. El verde, situado en el centro del espectro cromático, evoca la naturaleza.
La gente tiene referencias y asocia los colores con su origen natural. El negro y el blanco son unos colores muy utilizados en decoración. Éstos tienen cada uno un aspecto positivo y otro negativo. El negro evoca el misterio, la seducción, pero igualmente la muerte. La pureza y la inocencia del blanco se oponen a su lado frío e impersonal.
En términos de armonía de colores, tenemos tres posibilidades: un decorado clásico monocromático alrededor de un tinte suave (amarillo oro, tonos pastel, limón) en la que la mirada será atraída por las combinaciones de los materiales, un decorado de contraste creado por colores complementarios que sorprendan visualmente, y una búsqueda del equilibrio y de armonía gracias a colores próximos en el círculo cromático.
Vamos a darte un último consejo. Si el espacio está vacío, hay que pensar necesariamente en la decoración que queremos crear en la estancia, el ambiente futuro y el mobiliario que vamos a introducir. En el caso contrario, observaremos los materiales y los colores ya existentes. Resumido en una frase: Reflexionar sobre el salón en su conjunto. |